

Todas las voces, todas. Todos los ritmos y colores, de Jujuy hasta la Patagonia y de Formosa a Cuyo, así fue la cuarta luna de la 66a edición del Festival Nacional de Folklore. Un mensaje bien federal y de diversidad musical, que pinta muy bien el espíritu de Cosquín: una plaza repleta que pudo pasar de disfrutar la chacarera santiagueña a los sonidos andinos, las coplas y vidalas ancestrales, la voz patagónica y la música festiva del litoral y del monte chaqueño, todo en el lapso de algunas horas.
Fuente: Prensa Cosquín