A la llegada de los españoles, el Valle de Punilla presentaba una división política establecida por distintos asentamientos aborígenes, cuyos límites se delimitaban por Una de estas "provincias" se denominó "Camín Cosquín", origen del nombre de esta localidad. En 1573, Jerónimo Luis de Cabrera decidió elegir para sí estas tierras, pero finalmente no pudo tomar posesión de las mismas. Baltasar Gallegos, habiendo realizado un trueque por otras tierras, inició la que se llamaría "Estancia Cosquín".