Por esas épocas, las tierras de la actual población fueron adjudicadas al capitán Tristán de Tejeda, quien inicia la construcción de una estancia. En sus dominios, mandó a eregir una capilla. Luego de sucesivos traspaso de manos, la tierra quedó en poder de Antonio Marcuzzi, quien en 1921 denominó el lugar con el nombre actual (Valle Hermoso), dando un impulso progresista a esta modesta villa serrana.